Los científicos saben el cómo, el cuándo, el dónde, y el por qué
de la vida y de las distintas cosas que surgen. Pero siguen inquietos.
Los sabios sólo quieren disfrutar y, en algunos casos, ayudar.
Para eso, el sabio previamente ha comprendido la vida y las distintas cosas que surgen.
Saber el cómo, el cuándo, el dónde y el por qué NO ES IGUAL a comprender.