Delirios y Grandezas


domingo, 19 de febrero de 2006

Sobre las "masas"

Por da-rira a las 22:42 | ayuda
Esta tarde estuve jugando con los niños de mi calle al escondite. Yo y un amigo les escondíamos unos muñequitos por toda la calle, y ellos tenían que encontrarlos. Estuvimos haciendo como que los escondíamos, cuando en realidad nos los habiamos metido todos en los calcetines, en los bolsillos y mi amigo se metio uno en el sobaco. Cuando les dijimos a los niños que ya habíamos escondido los muñequitos y que ya podían salir a buscarlos, todos salieron a buscarlo y se lo tragaron, jaja. Buscando y buscando por toda la calle (además con lo "cortita" que es...) y nosotros diciendoles: "Nooo, ahí no, frio, frío, muy frío.. CALIENTE!! CALIENTE!! Noo, frío, frío. Por donde va el perro!! Detras del coche blanco!! Pero ahí no!! Buas..."
Estuvieron como diez minutos de arriba abajo y los tontos (cariñosamente) no caían en la cuenta de que se la estabamos dando con mantequilla.
En fin, al final uno de los niños nos vio a mi amigo y a mi reirnos a la vez que les dábamos instrucciones de por donde tenían que buscar, y todos se fueron a por nosotros: "Siii, están mintiendo!!" "Que es mentira que lo tienen ahí escondios!!" Jaja. Todos a por nosotros. A mi se me tiraron al cuello y me arrancaron tres cuartas partes de mi pelo. A mi amigo también se le tiraron también, pero no así a lo sumo como hicieron conmigo.

Una vez que estaban encima nuestra, nos rebuscaron y miraron todos los bolsillos y nos sacaron los muñequitos. Bonitas sus caras cuando vieron como les habíamos tomado el pelo. A mi siguieron arrancándome puñados de pelo y se cebaron todos conmigo, mi amigo estaba ahí sentado en la acera y haciéndose el remolón se había salvado de estos niños sanguinarios que digo. Los niños estaban de broma pero a mi me tenían el cuerpo ya lleno de golpes. Entonces, para aliviarme un poco los pelos y la cabeza, les dije a los niños: "Mirad!! El Salva tiene un muñequito debajo del culo!!!" Y todos a por el Salva, jaja. El Salva me miró como diciendo: "Cabr**...", y en esto que, cuando los niños ya estaban apunto de llegar a la panza de Salvador, el muy cabrito les suelta: "Que no, que yo no tengo na, que el muñequito que falta lo tiene Romero!!" Y todos a por mi de nuevo (a por mis pelos más que na).

Al final, mi amigo les dio el muñeco que tenía escondido en la sobaquera, y los niños se fueron a sus casas porque ya era tarde y tenían que comer y acostarse. Nos quedamos mi amigo y yo y nos reimos un buen rato de lo inocentes que habían sido, y de la jartá de correr que se habían dado para encontrar nada, jaja.

Más tarde, mi amigo se fue a su casa a hacer unos deberes que tenía que llevar para el instituto, y yo me quedé un rato más en la acera, pensando un poco y descansando.
Los niños eran ingenuos, y no sabían quién de los dos (si mi amigo o yo) les estaba mintiendo. Así que, como no lo sabían, decidieron hacerse caso de lo que mi amigo y o yo les decíamos. Yo les dije que no, que era mi amigo quien tenía el muñeco; y todos los niños se fueron a por mi amigo. Mi amigo les dijo que no, que era yo quien tenía el muñeco; y todos los niños se lanzaron a por mis pelos. Se me vino a la cabeza algo que había visto en un documental, algo que tenía que ver con el fenómeno de "las masas", y vi que no había mucha diferencia entre la forma de actuar de esos niños aquella tarde y la forma de actuar de las masas.
Los niños no sabían, y hacían caso de lo que los mayores (mi amigo y yo) les decíamos (sólo porque eramos mayores que ellos).
Las masas no saben, y hacen caso de lo que sus líderes les dicen (sólo porque son sus líderes).

Hay que saber, y para ello hay que aprender, y se aprende comprendiendo. Y luego, si hemos aprendido mucho, seremos sabios; aunque siempre hay algo que aprender.

Comentarios