Adictos a la computación, cuando la tecnología llega a ser un vicio
Internet no es sólo una gran herramienta de trabajo y comunicación. En China hay casi cinco millones los adictos a la red, al punto que acaban de inaugurar una clínica para tratarlos. En Chile no estamos tan lejos.
Pasan seis, siete o incluso más horas diarias conectados. Pueden estar conversando en chats, navegando o jugando. Se trata de un nuevo tipo de adictos que no pueden dejar el computador.
Los países asiáticos, que tienen los más altos índices de conectividad, tuvieron que tomar medidas. En China acaban de abrir una clínica para tratarlos.
Zhao Hin, uno de los pacientes internados por esta causa, explica que "en la vida real me siento muy pequeño, del porte de una papa. Pero en los juegos, puedes ser Superman (...) Yo quiero ser superman y por eso tengo que jugar y jugar".
Según Qu Shen, otro de estos muchachos, asegura que "los chats de Internet y los juegos de computador son la solución para mi vida. Simplemente no puedo dejarlo porque no me gusta el mundo real".
No son diferentes estos adictos a los adictos a la tele.
Se ponen a ver la tele, y viven otra realidad que no es la suya.
Ponen todo bonito en la tele, paisajes bellos, personas bellas, vidas bellas. Cuando apenas quedan paisajes bellos, personas bellas ni vidas bellas.
Mientras tanto, el mundo se pudre, y el cielo oscurece.